Lo afirmó el gobernador Alberto Rodríguez Saá al referirse a la innovación educativa y el Corredor Humanitario ante 250 alumnos en la Escuela Generativa “Horizonte”.

Con un cerro cerca, frente a la rotonda y el balneario La Hoya, el renovado edificio, a casi 24 kilómetros de la ciudad capital, abrió sus puertas este viernes temprano. En la entrada, una paloma de origami pintada por Mario Lange recibió a otras cuatro escuelas durante la jornada que se desarrolló en la localidad en un clima cálido y de compañerismo.

Al mediodía, el gobernador se sumó al evento para hablar, en primer lugar, sobre Escuelas Generativas. “Tenemos que armar nuestro propio sistema de convivencia”, apuntó en la institución donde asisten 130 estudiantes. Sugirió además proponer temas a los docentes. “Hemos anotado a las escuelas generativas como una creación de San Luis, de los puntanos”, agregó.

Luego, con diferentes anécdotas, en el salón de usos múltiples, ante varios alumnos sentados en colchonetas deportivas, Rodríguez Saá se refirió a los refugiados. Habló sobre la situación en Siria, las reuniones que mantuvo en el Vaticano y la política que se implementa con las familias sirias en la provincia.  “Lo primero que me dicen es porqué me ocupo de los refugiados y no de otros problemas de San Luis, nos ocupamos de todos los problemas, pero también debemos ser solidarios cuando alguien nos golpea la puerta”, indicó.

Asimismo diferenció respecto a los inmigrantes: “El refugiado perdió todo, a su familia, tiene un terrible miedo de perder la vida y está cuidando la vida de sus hijos”.

El mandatario destacó el gesto de los tres niños sirios que este miércoles prometieron lealtad a la bandera argentina en la Escuela “Corazón Victoria”.

“Tenemos que ser solidarios y hospitalarios, no nos cuesta mucho y nos hace sentir muy bien”, expresó.

Al final el encuentro se festejó con hamburguesas entre los alumnos. “Acá dar una clase de Biología es fascinante, tenés la huerta, las plantas nativas, La Hoya, es muy motivante”, dijo Fernando Moschella, profesor de Biología y Contaminación. “La idea es firmar un pacto entre las escuelas donde se comprometan a trabajar en el medioambiente”, señaló sobre el motivo de la jornada.

“Te dan ganas de venir a clase porque el profesor no te manda, somos como amigos, tomamos mate, café”, afirmó Giuiliano Mallimacci, alumno de tercer año.  “Haciendo calefones u hornos solares aprendés más que si lo escribís en una hoja, porque te puedo asegurar que después no la lees”, subrayó.

A principio de este mes, el gobernador le dio la bienvenida a una familia siria, formada por George, Georgina, Edmond y Marita. En marzo arribaron 12 refugiados. Los primeros en radicarse en tierras puntanas fueron Lana y Majb, en febrero.

“Pudimos pintar la escuela con Lana y esperemos que acá sean felices porque nosotros les abrimos las puertas con el corazón para que puedan cambiar su vida”, consideró el joven alumno.

 

Nota, fotos y video: ANSL.

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Fuente: ANSL