El negocio que está sobre Pringles al 1000 nunca acreditó la habilitación, tras dos intimaciones.

El reclamo de un grupo de comerciantes “autoconvocados” contra cinco “saladitas” que funcionan en el microcentro puntano, volvió a mostrar las primeras reacciones de los encargados de hacer cumplir las reglamentaciones. Ayer, el Municipio capitalino clausuró otra de las ferias de ropa cuestionadas, un cierre preventivo que se suma al que realizó durante el fin de semana en un local similar y que también había sido señalado de ilegítimo por los denunciantes.

El comercio al que se le colocó la faja de clausura es “La Saladita”,  el mismo nombre con que se denomina a ese tipo de negocios y que está ubicado sobre la calle Pringles 1053. El juez de Faltas municipal, Alejandro Ferrari, dijo que la medida se concretó a las pocas  horas después de emitir el oficio, por lo que el operativo fue casi de manera inmediata.

“Nunca presentaron la habilitación definitiva, sino que funcionaba con una constancia provisoria desde hace meses. Habían solicitado una prórroga para acreditar los papeles con el trámite pero no cumplieron y ordenamos el cierre”, explicó Ferrari, quien el viernes ordenó una medida similar con “Súper Ofertas 2”, otra de las ferias cuestionadas por los “autoconvocados”.

Además, otro comercio que el Tribunal de Faltas pidió también clausurar fue “Sasha” de San Martín 557, con posterioridad de una inspección para verificar la situación legal del local. La medida de cierre finalmente no se concretó porque el inspector municipal encargado a cargo dijo que el propietario se negó a que le colocara la faja en la puerta.

“De los cinco negocios que fueron denunciados, al primero que intimamos fue a ‘La Saladita’, por lo que mandamos una inspección y después volvimos a requerir la habilitación en un plazo de veinticuatro horas. Luego pidieron una prórroga y escritos dilatorios, lo que confirmó que no contaban con los permisos actualizados”, aseguró Ferrari a El Diario de la República.

A un mes de iniciada la polémica por el funcionamiento de las ferias de ropa, el magistrado confirmó que sólo dos cuentan con las habilitaciones comerciales entregadas por el Ejecutivo de la ciudad. Son los locales que funcionan en las calles Junín al 900, denominado “Desiré” y sobre Chacabuco 747, “Sasha” de la firma Red Service SA, el mismo propietario del local de San Martín 557. Según afirmó Ferrari, para este último, el dueño dijo que no contaba con la autorización definitiva porque el Municipio no finaliza el trámite.

Sin embargo, para el abogado de los comerciantes que iniciaron las protestas contra las “saladitas”, Guillermo Strazza, todos los locales funcionan de manera irregular, ya que aseguró que ninguno presentó la documentación original de la habilitación comercial.

El patrocinador legal de los “autoconvocados” advirtió que no sólo pedirán el cierre de “Sasha” de la calle San Martín y de “Desiré”, sino que además solicitarán al Concejo Deliberante que ordene la apertura de un expediente administrativo de investigación interna en el Cuerpo de Único de Inspectores Municipales (CUIM), por “aportar informaciones adulteradas o deficientes” como, por ejemplo, la afirmación en las actas de inspección de que “Súper Ofertas 2” contaba con la habilitación definitiva, desmentida por la documentación de los expedientes que maneja el Juzgado de Faltas.

Fuente: El Diario de la Republica