Además de la filmación de un peaje y testimonios, se sumó el reconocimiento que un grupo de pescadores hizo de su automóvil.

El sonido de un golpe metálico fue un imán para los ojos de un grupo de pescadores que la madrugada del miércoles 22 estaba en inmediaciones al puente desde el que arrojaron el cadáver de Florencia Abril Di Marco, la nena de 12 años que fue hallada violada y asesinada en Saladillo. En medio de la oscuridad nocturna, los pescadores vieron un auto negro que avanzaba, el primero que pasaba en largo rato por allí. El estruendo, según contaron, correspondería al golpe que el vehículo tuvo en el sector delantero, producto del paso sobre un desnivel del camino, que el conductor seguramente no advirtió, por la velocidad a la que iba. Ellos estaban cerca, tanto que notaron que la ventanilla del rodado estaba baja, y que un hombre iba al volante. Era en todo idéntico a Lucas Matías Gómez, el padrastro de Florencia, detenido por el crimen, salvo por un detalle: tenía cabello.

En las últimas horas, los pescadores reconocieron el auto de Gómez, un Renault Megane negro, al que los peritos le practicaron una prueba que permite descubrir manchas de sangre. Según informó una fuente, dio positivo. Aclaró que la superficie donde se reveló no es grande.

Al revisar el rodado, los pesquisas también constataron que en el sector frontal tiene un abollón, lo que guarda coherencia con los dichos de los pescadores. Presumen que Gómez transportó el cuerpo en el Megane hasta el puente ubicado en la ruta provincial 41. “Pensamos que la mató un rato antes de ir a tirar el cadáver a Saladillo”, supuso ayer esta fuente. El ataque y el descarte del cuerpo se habrían producido “entre las 04:00 y las 06:00”, refirió.

Los pescadores se presentaron de modo espontáneo a declarar. Lo hicieron después de que los medios de comunicación difundieran las primeras entrevistas a Gómez, cuando centenares de policías buscaban rastros de la menor.

En esas notas se veía al padrastro con la cabeza completamente rapada. “Cuando lo vieron la madrugada del 22, él pasó a un metro y medio de ellos, aproximadamente. Por eso después lo reconocieron claramente como el padrastro de la nena perdida, el hombre que salió en la televisión”, contó. “Testimonios policiales han corroborado que cuando hizo la primera presentación para la solicitud de paradero, (Gómez) tenía pelo. Se rapó después”, dijo el informante, que cree que lo hizo para cambiar su aspecto, ante la posibilidad de que estas personas que estaban en el camino pudieran haberlo visto y luego reconocido.

A estos testimonios, que fueron claros y sólidos, según valoró la fuente, se sumaron otros que también mostraron ser firmes: el de docentes de la Escuela Nº 313 “Rosario Mercedes Simón”, de la que Florencia era alumna, y el del intendente de Saladillo, Daniel Camilli. Los maestros desmintieron desde el comienzo al padrastro, quien había asegurado que el miércoles cerca de las 8 había dejado a la chiquita en la puerta del establecimiento, que ella había entrado a clases. Los profesores aseveraron que Florencia no ingresó a la institución esa mañana.

La casa de Camilli está a unos 300 metros del puente que está en la ruta provincial 41, que lleva a Los Membrillos. Desde allí tiraron el cadáver semidesnudo, que quedó boca abajo, en un terraplén.

El intendente fue papá hace poco. Ese miércoles a la madrugada, cuando se levantó para buscar un vaso con agua para su esposa, vio las luces de un rodado que iba en dirección al puente. Por el horario, le llamó la atención, y pensó que podría tratarse de un abigeato. Salió de su domicilio y se asomó hacia la ruta. La distancia y las ramas de los arbustos no le permitieron ver con claridad qué sucedía allí, pero alcanzó a distinguir las luces de un vehículo en el puente. Le llamó la atención que se demorara.

La última pieza que selló la decisión de la jueza Penal 3, Virginia Palacios, de detener a Gómez, fue la confirmación de que cámaras del peaje Los Puquios registraron el paso de un auto idéntico al suyo, un Megane negro. Pasó por ese puesto minutos antes de las 05:00 y regresó, en dirección a San Luis, una hora después, aproximadamente.

Gómez quedó arrestado el viernes cerca de las 13. Ese mismo día, la Policía inspeccionó la casa de punta a punta e hizo una pericia con un reactivo conocido como Blue Star, que revela manchas de sangre, inclusive aquéllas que han sido limpiadas.

Esa medida necesariamente debe hacerse en horario nocturno, ya que se rocía el líquido en las superficies a analizar y, en caso de haber rastros de sangre, estos toman una coloración brillante. Por ello la denominación del reactivo.

Los peritos hallaron indicios en los grifos del lavabo del baño, en el baúl del Megane y en una frazada, que solía llevar allí, en el sector trasero. Detectaron también algunas manchas marrones dentro del habitáculo y en el baúl, de las que se tomaron muestras, para establecer si se trata de algún material biológico, como materia fecal, por ejemplo.

Estos resultados, de todos modos, no han permitido establecer de modo fehaciente cuál es el lugar en donde mataron a la chiquita.

La jueza Palacios le tomará declaración indagatoria a Gómez  hoy, posiblemente antes de las 13.

Fuente: El Diario de la República