Admitió que él, junto a otro cómplice y el fallecido habían ido a “La Sanluiseña” a robar y, en eso, el guardia abrió fuego.

Un joven, que el abogado Eduardo Agundez nunca había asesorado, se presentó anteayer en su estudio. Dijo llamarse Di Genaro y ser el cuñado de José Luis Rodríguez, el presunto ladrón que fue asesinado en la fábrica de pastas “La Sanluiseña”, el lunes 28. Le aseguró que el hombre de 26 años no murió en manos de un cómplice, como presume la Policía, sino que fue el sereno de la planta quien lo mató a tiros; y puede dar fe de eso porque él, junto a un tercero, habían ido con Rodríguez al Parque Industrial Norte de San Luis a robar esa noche.