El equipo formado por catorce empleados cuida cada detalle durante los actos gubernamentales y se enfoca para que el primer mandatario puntano, Alberto Rodríguez Saá, llegue a cada rincón de la provincia.

“Esta gestión tiene de especial la humildad, el llegar a la gente, tiene de especial, dentro de las normas de ceremonial, poder abrirse y hacer cosas nuevas”, aseguró Stella Sconfienza de Gil, jefa del Programa Protocolo y Ceremonial.

“Somos el último eslabón de un gran equipo que trabaja de forma incansable, todo el tiempo. A veces se trabaja contrarreloj para poder cumplir con las obligaciones que nos corresponden y dar respuesta a la gente, porque el gobernador quiere llegar a los últimos rincones y tratamos de que eso sea realidad”, expresó Tomás Nieto, la voz oficial en los actos gubernamentales.

Stella se desempeña en protocolo desde 1983 y asegura que su trabajo requiere una doble combinación: “Tenés que tener criterio y creatividad, porque si no sería un abecé todo igual, entonces tenés que ir viendo qué frutilla le ponés, para darle un distintivo”.

El Día Nacional del Ceremonial Argentino fue decretado el 23 de julio de 1993 por el Poder Ejecutivo Nacional. Las primeras normas se remontan a la Revolución de Mayo. El 28 de mayo de 1810, Mariano Moreno redactó una “Institución para el Despacho y Ceremonial” para la Primera Junta de Gobierno. Desde entonces, cada gesto público tiene tal carga simbólica y emotiva que exige aprendizaje y cortesía.

“Tenemos emociones permanentemente porque viajamos a distintos lugares de una provincia emocionada con cada acción de gobierno, y nosotros no podemos ser ajenos porque vemos el beneficio que la gente recibe, y para nosotros es algo que no tiene precio”, dijo Nieto.

“Un gran momento fue el acto en Renca: nos emocionamos todos, fue difícil volver hablar después de que vimos semejante puesta en escena. Trabajaron mucho los chicos de Cultura y de los parajes en esa representación artística, que fue muy profunda y por lo que nos llegó ese mensaje”, expresó.

Para los ceremoniales, es clave el aliento de su entorno. “Si no tenés el apoyo de tu familia no podrías cumplir esta función”, aseguró Stella. “Compartiendo tantas horas de trabajo con los compañeros, uno también forma una familia que apoya”, agregó Tomás.

Nota, foto y video: ANSL.