El primer mandatario provincial, Alberto Rodríguez Saá, compartió un almuerzo con las familias sirias que eligieron San Luis para forjar una nueva vida. Juntos le dieron la bienvenida a George, Georgina, Edmond y Marita, el grupo familiar que llegó este miércoles a la provincia.

El gobernador le dio la bienvenida a la nueva familia de refugiados sirios.

El gobernador le dio la bienvenida a la nueva familia de refugiados sirios.

Este jueves, el gobernador de la Provincia, Alberto Rodríguez Saá, los recibió en Terrazas del Portezuelo y almorzó con los refugiados sirios que huyeron de la guerra de su país y eligieron San Luis para forjar una nueva vida. Durante la cita le dieron la bienvenida a George, Georgina, Edmond y Marita, la familia que llegó ayer a la provincia procedente de Córdoba y que se acogió a los beneficios del Corredor Humanitario sanluiseño.

Una vez más, San Luis ratificó sus políticas humanitarias encabezadas por el gobernador con el recibimiento de esta familia que había llegado primero a Córdoba pero que no se adaptó a ese lugar.

El propio Rodríguez Saá destaca la postura humanitaria adoptada por San Luis en este tema y lo señaló en cada una de las oportunidades que le tocó disertar en la sede de la Pontificia Academia de Ciencias del Vaticano ante especialistas de todo el mundo.

“Esas personas, que requieren de asistencia humanitaria urgente, han sido desplazadas de su tierra, entre otras razones, como consecuencia de la guerra, del hambre y de los terribles desastres naturales que han aumentado tanto en número como en magnitud en los últimos años”, había señalado oportunamente el gobernador, mostrando su solidaridad y la intención de acoger a refugiados sirios. De esta manera, San Luis se convirtió en la única provincia argentina que posee este Corredor Humanitario, el cual recibe la admiración y reconocimiento del mundo, incluido del papa Francisco.

Del encuentro de esta mañana, también participaron la coordinadora del Comité de Refugiados San Luis, Liliana Scheines, y el sacerdote ortodoxo Felipe Isaac, párroco de la iglesia San Jorge, donde cobijó a George, Georgina, Edmond y Marita antes de su llegada a la capital puntana.

Alberto saludó uno por uno a los refugiados sirios y entre abrazos y risas -intérprete de por medio- charlaron sobre su adaptación a la vida sanluiseña y sobre el rendimiento de los chicos en la Escuela Generativa “Corazón Victoria”, donde toman clases y aprenden castellano.

Ya en la mesa, pero antes de probar la carne con ensalada, Jouni (de 16 años) pidió silencio, se puso de pie y en perfecto castellano saludó al mandatario puntano. “Alberto quiero darle las gracias por todo que hace por nosotros. Muchas gracias”, dijo el joven.

En medio de la comida, con la ayuda de la traductora, Alberto se dirigió a la nueva familia siria que llegó a la provincia. “Estamos felices de que estén con nosotros. Son muy bienvenidos. Sus sonrisas nos hacen muy bien. Sólo les pido que pierdan el miedo y recuperen la libertad. Estamos muy felices de que los chicos vayan a la escuela. Les deseo lo mejor”, expresó el gobernador.

Antes del postre, el sacerdote, Felipe Isaac, agradeció “al país, Argentina, por abrirle las puertas a los refugiados sirios. Especialmente a San Luis y al gobernador Rodríguez Saá por abrazarnos como lo hizo recién y abrirnos la puerta de su casa. Fue muy emocionante. Somos hermanos. También, darle las gracias a Liliana (Scheines) por todo su trabajo. Que Dios lo bendiga gobernador y le dé mucho más”, remarcó el religioso.

Tras la comida y los saludos, los chicos sirios salieron afuera del buffet y jugaron en la Plaza Cívica de Terrazas del Portezuelo.

Nota, foto y video: ANSL.

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Fuente: ANSL

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